jueves, 18 de julio de 2013

_BESITOS

OIOIOIOIOIOIOIOIOIIOIOIOIOIOIOI


Recibí muchos besos
Recibí muchos amores
Como la nueva luz de cada día y
Como el nuevo sol del día de hoy
Cuando se reciben muchos nuevos besos
Cuando se reciben muchas nuevas caricias
Cuando se reciben hermosas nuevas palabras
En el último momento del  amor
Cada segundo, cada minuto,
Cada hora, se siente latir  mi  corazón,
Como si estribera  aquí  a mi lado,
Como si estuviera aun pegado amándome
El sentimiento de mi amor se siente 
El latir todo mi ser, por su hermosa voz
Por su hermosa palabra _tu eres divina..
Mi corazón se abre fuertemente por el
El estar muy cerca y lejano alavés
Seguro que existe un repartir de amor
Y el solo pensar un futuro dolor
Mi corazón se deja casi de latir.



                   LEMAR DAZORZ





OIOIOIOIOIOIOIIOIOIOIOIOIOIIOI

_ Otoño soy

OIIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIO

Este otoño que en ser galante insiste,
este otoño angustiado de promesas,
quiere alegrarse y sin embargo es triste
y me engaña otra vez cuando me besas.

Este otoño es cruel, verja florida,
por dentro es sombra, vencimiento, nada.
Su última rosa morirá afligida,
si no tiene el calor de tu mirada.

Y pues yo soy otoño, ven y toca
mi frente mustia, mi canción doliente;
tú, primavera y besos en mi boca;
yo, madrigal; yo, rosas en tu frente.
Otoño, ya llegaste, y me venciste
con tus anacreónticas promesas.
Otoño soy también, otoño triste,
pero menos otoño si me besas...







OIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIO

_El idilio de la montaña (Fragmento)

OIIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIO





¿No has visto descender desde la altura
de la montaña, entre tupidas lianas,
dos fuentes de agua pura
que al llegar a la paz de la llanura
se buscan y se abrazan como hermanas?
Separadas nacieron, separadas
bajaron por los recios peñascales
como si en vez de alegres camaradas
se dijese que fueran dos rivales.


Pero la suerte quiso
que las dos se acercaran de improviso
al bajar por las ásperas pendientes,
y al hallarse tan cerca sus corrientes
descorrieron el velo de sus brumas,
y al verse, sonrieron
y algo muy en secreto se dijeron
en la armoniosa voz de sus espumas.


Así empieza la lucha desde lo alto 
de la montaña que el idilio ampara;
si las acerca un salto
otro salto más luego las separa,
así fueron bajando de la altura
buscándose y huyendo,
suspirando unas veces y otras riendo
hasta encontrar la paz de la llanura.


Y al llegar a la vega que sonriente
como un lecho magnífico se abría
se enlazaron las dos eternamente
bajo la hermosa claridad del día;
así son nuestras almas: lentamente 
la tuya irá acercándose a la mía!



IOIOIOIOIIIOIOIOIOIOIIIOIOIOIOIOI

_Liberación

OIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOOIOIOIOIOIOIOIO



Voy atado a la vida como bestia 


a la noria,

pisando, a cada vuelta, sobre mi 

propia huella,

sin nada que me diga de un canto 

de victoria
y viendo en el espacio brillar la 
misma estrella.

Un día -

cualquier día- yo sentiré la extraña

sensación de que se abre este círculo
 
estrecho,

sentiré una luz nueva que mi pupila
 
baña

y un grito de aleluya brotará de mi 

pecho.

,








OIIIOIOIOIOIOOOIOIIO

_Llanto mudo

OIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOO






En la altiva y vetusta catedral de


Toledo,

en la puerta que se abre por el lado 


de Oriente,


he visto una cariátide que, al decir 


de la gente,


de un hereje famoso era vivo remedo.

Cuando la lluvia cae por entre el fino 


enredo


de los frisos que adornan esa mole 


imponente,


una gota resbala sobre la faz doliente


y, al llegar a los ojos, se detiene con 


miedo.

El sol, al levantarse en su marcha


gloriosa,

en la muerta pupila, como lágrima 


viva, hace brillar la gota que rodó 


silenciosa.

Y es así cómo ha siglos, sepultada 


entre yedra,
la cariátide aquélla, que del mundo 


se esquiva,


viene llorando a solas con sus ojos de


piedra









Demetrio Fábrega


OIIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOOIOIO

_Otra vez el amor (1) Y Otra vez el amor (4)

IOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOOOIO


Todo lo dulce y amargo
brotó de un solo instante:
tiempo espacio
sacrificados
al día que llegaba entre cenizas.

Visión, su luz, para vivir.
Cerrazón, su luz, para no saber vivir
sino atada a las manos
que escribieron la primera
y la última palabra.

Abarqué en la penumbra
todas las primaveras,
los soles,
los diminutos puntos de fuego
de todas las esquinas
y los puertos;
de todas las hogueras
que llamean
en la sombra que me cubre.

¡Todo el mar no bastó
para dejar sin huella
el breve trigo que dejó tu beso!




IOIOIOIOIO___OIOIOIOIOIOIOIO 





Otra vez el amor (4)




Si intentaras abarcar
con la mirada
toda la tempestad
que nubla mis sentidos,
tú -pequeño dios errante-
dudarías entre el llanto
y la rabia
de tus ojos vencidos.

Y acaso,
náufrago indeciso,
querrías compartir mi tempestad,
en este universo donde el calor
y la furia de mis besos,
te dejaran -apenas-,
sensación,
olor,
quietud de olvido...


Caes, caigo

en el abismo 
de una lágrima:
agua que no es agua.
Sal que no admite lo salobre.

Trémula ¿de dónde llega?
¿Hacia dónde alza
su breve bastión de tiempo ido?

¿En qué iris descompone
su color, su forma vieja
de cristal y olvido?

Agua que no es agua,
ni sabor, ni aliento a rosa.
Dolor deshabitado,
precipitada nube
hacia la tierra que es pecho,
voz, candente forma.

Luz que no es luz
sino quebrada arista,
intangible diamante,
rabia volátil,
encrespada negrura,
hierba, 
fuego,
luz...




OIIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIIOO

_Pájaros

OIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIO










La tarde se tiñó de pájaros,
fue preñándose de plumas...

La vi alzarse
profunda como una campanada.

Pero fue quedándose quieta,
tornándose lejana:
se borraron las plumas,
su tintura de pájaros
fue muriéndose toda...




OOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIIOIOIO