domingo, 1 de marzo de 2015

MISTERIOS DOLOROSOS






 
MISTERIOS DOLOROSOS


(Para recitar antes de cada Misterio del Rosario,
bien completos o en parte)





Por






LA ORACIÓN DE JESÚS EN EL HUERTO



Bajo el anciano olivo, con temor
al tormento final, al sacrificio,
de rodillas en tierra, es tu cilicio
beber el cáliz agrio del dolor.

No harás tu voluntad por nuestro amor.
Tu materia se turba ante el suplicio,
se enrojece la arcilla, el edificio
que sufrirá tu cruz de vencedor.

Comienza la liturgia del perdón
al darte en holocausto, al entregarte
como mártir de nuestra redención.

¡Suba a Getsemaní nuestra oración!.
Que entendamos tu ofrenda para amarte
y consagrar la vida a tu misión.






       




LA FLAGELACIÓN DEL SEÑOR






Los azotes desgarran tu figura
con la mano brutal de la injusticia,
de la traición, del odio y la malicia
de un mundo que se anubla en tu hermosura.

Es un surco de sangre tu ternura.
Esparces la semilla que ahora inicia
cosecha de pureza, la caricia
que bajo el latigazo se madura.

Aceptas el martirio con valor.
Tu silencio es la voz de enamorado
que libra del castigo al pecador.

Suframos el azote del dolor
evocando tu cuerpo lacerado
atado a la columna del amor.




         




LA CORONACIÓN DE ESPINAS




Circundan tu cabeza las espinas
y taladran tu mente pensamientos
de dolor, tu padeces los tormentos
por nuestras vocaciones viperinas.

Derrochamos tu pan en las esquinas.
Arrancamos tu vid y tus sarmientos.
Nuestros rezos son súplicas, lamentos.
¡Te clavamos mil veces las espinas!

La corona ceñida a tu cabeza
es símbolo del Reino de  tu amor
a los que reconocen su pobreza.

¡Líbranos de la angustia y la tristeza,
del miedo, de la duda, del temor;
corónanos con mística certeza!.

       



JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS




Soportando la Cruz de tu agonía,
desgarrando tus pies en la andadura,
subes por el Calvario, con dulzura,
a cumplir la sagrada profecía.

Eres reo de nuestra villanía,
que arrastra por el suelo tu hermosura,
y en un lienzo nos dejas tu figura
con mensaje de amor y cercanía.

Es la soberbia humana, deicida,
tu cruz,  por nuestro mundo pecador,
y causa del pesar de tu caída.

Te ofrecemos el alma arrepentida
para ser cirineos del dolor
que redime a esta tierra fratricida.





       





LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR




La ingrata humanidad te ha ajusticiado.
Tu grito, tu clamor, se eleva al cielo,
añoras de tu Padre su consuelo:
¡Dios mío, por qué me has abandonado!

María, hija y madre, está a tu lado
en pie, con su dolor, clavada al suelo.
Se rasga con tu muerte el viejo velo
y nuestra redención has conquistado.

Eres fruto en el árbol de la vida,
maduro en sacrificio sobrehumano,
con el perdón brotando de tu herida.

La voluntad de dios está cumplida,
desde la cruz te ofreces como hermano
y es, de tu amor, la auténtica medida.







Emma Margarita R. A.- Valdés

Reservados todos los Derechos de Autor.
Publicado con permiso de la Autora.
Prohibida su reproducción sin su expreso consentimiento. 









MISTERIOS LUMINOSOS






 
MISTERIOS LUMINOSOS


(Para recitar antes de cada Misterio del Rosario,
bien completos o en parte)





Por








EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL JORDÁN



 Te bautizas con agua del Jordán,
sigues las normas del ritual judío.
Muestra el Padre tu eterno poderío,
serás la salvación, el nuevo Adán.

Te esperaba impaciente tu fiel Juan,
pedía conversión al ser impío.
Sometió a la Palabra su albedrío
y a tu servicio dedicó su afán.

Que nosotros seamos bautizados
en tu fuego, en tu espíritu divino.
el bautismo que limpia los pecados.

Para el cielo seremos rescatados
por el agua y la sangre, el pan y el vino,
los divinos misterios revelados.



 




LA AUTOREVELACIÓN DE JESÚS EN LAS
BODAS DE CANÁ






Anticipas, Jesús, la Eucaristía
de gracia universal y comunión
en fe y en celestial confirmación.
Agua en vino de amor se convertía

Eres tú, mi Señor, nuestra alegría.
Oíste de tu madre la oración,
por su caritativa mediación
gustamos tu divina epifanía.

Que las oscuras aguas de la vida
se conviertan en vino generoso
para la sed del alma redimida.

Por tu misericordia trascendida,
eres del alma celestial esposo.
¡Haznos dignos, Señor, de tu acogida!.



 




EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS
Y LA LLAMADA A LA CONVERSIÓN




Pides la conversión a los impíos
para darles el Reino del Amor,
liberarles del miedo y del dolor
y orientar hacia el bien sus extravíos.

Invitas a vencer los desafíos
del mundo depravado y tentador.
Te envía el Padre a ser el Salvador,
a ser luz en los páramos sombríos.

Ilumina, Señor, nuestra conciencia,
concédenos la gracia del perdón,
nuestro pesar será la penitencia.

Sabemos de tu amor, de tu clemencia,
de tu humana y divina compasión,
¡concédenos el Reino en tu presencia!




 





LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR






Te transfiguras. Ven tus seguidores,
en tu esencia divina trascendida,
el destino final de la partida
de este mundo hacia nuevos esplendores.

Pronto te apresarán los agresores.
Es el momento de la despedida.
Con tu divinidad esclarecida
esperas suavizarles los temores.

Resplandezca tu amor en nuestras vidas,
llena los corazones de tu gloria.
danos valor, restaña las heridas.

Que jamás las mortales sacudidas
del pecado, de oscura trayectoria,
nos cierren celestiales avenidas.









LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA




Es tu cuerpo y tu sangre en pan y vino
el sustento que ofreces a tus fieles,
te quedas en el mundo, sin laureles,
en el Sagrario de tu amor divino.

En la Cena anunciaste tu destino.
Ofreciste morada en tus vergeles
sin pedir pasaporte ni aranceles,
sólo tu Eucaristía es el camino.

 Eres, para la Gloria, el  alimento,
manjar del cielo, pan de nueva vida,
vino de salvación, renacimiento.

Sea tu celestial advenimiento
a nuestra humilde esencia convertida,
la razón de cumplir tu mandamiento.








Emma Margarita R. A.- Valdés

Reservados todos los Derechos de Autor.
Prohibida su reproducción sin expreso consentimiento. 
email de la Autora: 
universo@universoliterario.net



(Para recitar antes de cada Misterio del Rosario, bien completos o en parte)






 
MISTERIOS GOZOSOS



(Para recitar antes de cada Misterio del Rosario,
bien completos o en parte)

Por




LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS



Una virgen humilde, fiel, sencilla,
a Ti, Señor, consagra su inocencia,
y encarna en sus entrañas la presencia
del fruto celestial de tu semilla.

Elevas, en su seno, nuestra arcilla
al reino de tu eterna convivencia;
es María, con fe en tu providencia,
quién alumbra la Vida en la otra orilla

Tu vozque se hace carne en feliz día,
 nos llama a conocer tu voluntad
y a llevar tu mensaje de alegría.

Deseamos seguirte y que María,
nuestra Madre en la cruz de tu hermandad,
sea, para tu gloria, ejemplo y guía.



 



LA VISITACIÓN DE MARÍA A SU PRIMA ISABEL




Eres, María, amor y sacrificio,
por Isabel nos muestras tu amistad,
la gracia de tu generosidad,
el don de mansedumbre y de servicio.

Tu cuerpo es el Sagrario, el edificio
que abriga a la inmortal divinidad,
y agradeces al Padre la bondad
de hacer de ti, su esclava, el ser propicio

Venga siempre en tu dulce compañía
la Palabra de Dios, nuestro Señor,
y resuene en las almas su armonía.

¡Visita nuestro hogarVirgen María!.
¡Acércanos a tu hijo, el Redentor,
cólmanos de tu fe y tu valentía!.




  



EL NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS




Vienes al mundo, Rey de tierra y cielo,
en modesto pesebre, en la pobreza,
a conquistar la espiritual riqueza
que elevará a los hombres de este suelo.

Es tu vida el deífico modelo
para hacer humildad de la grandeza,
de la debilidad, la fortaleza,
y del dolor, el gozo de tu vuelo.

En Belén amanece tu misión
con el Sol de bondad y de clemencia
que ilumina la senda del perdón.

Te ofrecemos por cuna el corazón.
¡LlénaloNiño-Dios, con tu presencia
para hacer de la vida una oración!.




 



LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS EN EL TEMPLO




En el Templo de Dios estás, María,
y presentas a tu hijo al Creador,
es el Hijo nacido por su amor
y, en el altar del mundo, Eucaristía

Se cumple la divina profecía
y te anuncian la espada del dolor,
la humana redención por el pastor
de la gloria, en Calvario de agonía

Somos, Señorlos hijos desterrados
del templo de la luz y de la paz,
paraíso al que fuimos destinados.

Con la cruz del dolor purificados,
alcanzaremos la felicidad
porque en María estamos liberados.







EL NIÑO PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO




Eres Hijo de Dios y es tu destino
la morada del Padre universal,
el hogar de tu espíritu inmortal
donde Tú eres Verdad, Vida y Camino.

Habitas en el templo en pan y en vino,
y permaneces fiel hasta el final;
limpias el alma en pila bautismal
y el cuerpo es catedral del Ser divino.

Por la tortuosa ruta de la vida
nos hemos desviado tantas veces
que llevamos la esencia malherida.

ApiádateSeñor, de la afligida
humanidad que eleva a Ti sus preces
y en el templo será en Ti renacida.











Emma Margarita R. A.- Valdés
 
Reservados todos los Derechos de Autor.
Publicado con permiso de la Autora.
Prohibida su reproducción sin su expreso consentimiento. 









Silencio


Silencio





Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.


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Octavio Paz


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