sábado, 14 de marzo de 2015

El calambre del deportista, ¿tiene solución?


El calambre del deportista, ¿tiene solución?
La carrera empezó a las 6 am. Sebastián arrancó a correr entre más de 200 competidores, sintiendo una mezcla de nervios y adrenalina. Era su primer medio maratón para el cual había entrenado por tres meses seguidos. Su sueño era llegar a la meta y decir “¡lo hice!”. Pero a las 6:45 am un dolor en los músculos de las piernas no lo dejaba correr tranquilo. ¡Un calambre! ¿Por qué suceden? ¿Se pueden evitar o aliviar? ¡Entérate!
Cuando llevas poco tiempo haciendo deporte, y un calambre te sorprende en la mitad de la pista, la cancha o la ruta, es normal que te asustes y quieras “colgar la toalla”. No te desanimes, los calambres son muy comunes en las personas que hacen deportes, y hasta  los deportistas experimentados los sufren de vez en cuando.
Los calambres se refieren a un dolor repentino y fuerte en alguna parte de tu cuerpo que te impide continuar haciendo ejercicio. Aunque los calambres más comunes son en las piernas, también se pueden tener en el estómago o en un lado del torso.
¿Qué son los calambres? Suceden cuando un músculo o músculos se contraen de forma involuntaria y te causan dolor. Generalmente surgen cuando:
No estás respirando bien. Es decir, cuando respiras de manera muy superficial, entonces el aire no llega a la parte baja de los pulmones.
No estás bien hidratado y hace mucho calor
Comiste o bebiste algo muy pesado o que no te cayó bien, antes de hacer ejercicio
Usaste demasiado un músculo
No calentaste los músculos adecuadamente antes de empezar a hacer ejercicio
Estás nervioso. Aunque suene increíble, el estar nervioso puede afectar tu respiración y tensionar tus músculos, haciendo que te de un calambre con mayor facilidad.
Son como una señal que te está dando tu cuerpo para decirte que algo no está bien. Sí, es cierto, es una señal dolorosa y a veces puede amenazar con interrumpir tu ejercicio de un momento a otro. Como lo que sintió Sebastián en medio de su primer maratón.
Efectivamente, si tienes un calambre muy doloroso cuando estás haciendo alguna actividad física, lo mejor es que disminuyas el ritmo para darle un descanso a tu músculo y a tu cuerpo. Por ejemplo:
Si estás corriendo, empieza a caminar
Respira profundamente
Aprovecha para hidratarte
Estira los músculos suavemente para mejorar el dolor
Haz un masaje suave sobre el músculo adolorido
Si ves que el dolor se calma, tal vez puedas continuar con el ejercicio. Pero generalmente no es lo más recomendable. Es muy probable que Sebastián haya tenido que abandonar la carrera y dejar sus sueños para una próxima oportunidad.
Sin embargo, no todo se ha perdido, pues la buena noticia es que 
los calambres se pueden prevenirtotalmente. ¿Cómo? Estas son las recomendaciones para evitar calambres:
Calienta tus músculos antes de empezar. Esto es lo más importante. Antes de empezar cualquier ejercicio, recuerda el calentamiento ¡Siempre! No hay excusas. Y también inicia el ejercicio lentamente, para no forzar tus músculos a un ritmo del 100% de un momento a otro. Así evitarás lastimarlos.
Prepárate y entrena. Una maratón no se corre, y mucho menos se gana, de la noche a la mañana. Para poder unirte a estas competencias, debes dedicarle varias semanas antes o idealmente, varios meses antes de preparación. Tu cuerpo y especialmente tus músculos empezarán a fortalecerse poco a poco para el ejercicio y así no correrás el riesgo de abusar de su capacidad y exigir más de lo que pueden dar en el momento de una competencia.
Hidrátate bien. Trata de tomar bastante líquido antes de empezar la actividad física, mínimo 2 vasos de líquido (de 8 onzas, o sea 250 ml, cada uno) aproximadamente media hora antes. Y siempre lleva suficiente líquido contigo para hidratarte durante el ejercicio. Si estás en el gimnasio o haciendo un ejercicio en el que puedes cargar un termo, llévalo contigo siempre. Y si estás, por ejemplo, en una maratón en donde no puedes cargar nada, aprovecha para tomar agua siempre que te la brinden. ¿No has visto a las personas que les ofrecen agua a los corredores? Bueno, fíjate bien en tu próximo maratón.
Aprende a respirar. Para saber si estás respirando hasta el fondo de los pulmones, en vez de inflar tu pecho con cada respiro, el que se debe inflar es tu estómago.
Cuidado con lo que comesCome muy ligero antes de hacer ejercicio. Y trata de tener cualquier comida grande mínimo 2 o 3 horas antes de arrancar con tu rutina o con una competencia.
Obviamente te mencioné las causas más comunes. Hay otras causas de calambres. Si a pesar de esta recomendaciones, te siguen sucediendo con mucha frecuencia, consulta con tu médico.
Tu cuerpo puede sorprenderte cuando lo entrenas y lo tratas bien. Cuídalo, para que algún día tú también puedas cruzar la línea de la meta y decir ¡lo hice!. O, por qué no, ganarte una medalla.
 




Doctora Aliza • 

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2010.

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Abdominoplastia, el último recurso para tener un abdomen plano



Abdominoplastia, el último recurso para tener un abdomen plano
Has intentado todo para reducir tu abdomen. Cambiaste tu dieta, haces abdominales todas las mañanas y hasta te compraste una faja para meter el estómago, pero nada funciona. La grasa que rodea tu abdomen se rehúsa a desaparecer. En momentos como éste, muchos consideran la Abdominoplastia, que es la cirugía plástica del abdomen. En Vida y Salud te contamos qué es y cuándo es recomendable.
Seguramente habrás escuchado o leído sobre el “
tummy tuck”, como se le llama a esta cirugía plástica en inglés y que quiere decir algo así como “meter la panza”. Aunque en español recibe el nombre médico de abdominoplastia, también se le conoce simplemente como cirugía plástica del abdomen.
¿De qué se trata? La
abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico mediante el cual te extraen la grasa y la piel que te sobra del abdomen, y te estiran los músculos para que el abdomen luzca plano como el abdomen con el que muchos sueñan. Aunque suena sencillo, no te confundas, pues no lo es. Ésta es una cirugía en todo el sentido de la palabra, en la cual te dan anestesia general y puede durar entre 1 y 5 horas dependiendo de lo que se requiera en tu caso particular y del tipo de abdominoplastia que te hagan.
Por ejemplo, si te sobra mucha piel en el abdomen, o tienes bastante 
grasa acumulada en la cintura, tu cirujano puede recomendarte una Abdominoplastia completa. En ella te cortan la piel del abdomen a la altura de la “línea del bikini” y alrededor del ombligo. Se retira la grasa y la piel que está adherida a los músculos y éstos se tensionan. Finalmente, estiran la piel hacia abajo y se corta el exceso de piel. Si te hacen esta cirugía, tendrán que hacerte un ombligo nuevo.
Pero si la grasa de tu abdomen no es tan abundante y se acumula especialmente por debajo de tu ombligo, tu cirujano te puede recomendar una 
Abdominoplastia parcial (o mini abdominoplastia). En esta cirugía la incisión en tu abdomen es más pequeña y no es necesario mover tu ombligo, y en algunos casos se puede hacer simplemente con un endoscopio, que tiene una pequeñísima cámara al final de un tubo.
La
abdominoplastia puede ser una buena solución para muchas personas que han intentado de todo y aún no logran reducir el tamaño de su abdomen. Pero es algo así como el último recurso. Por ejemplo, es ideal para los hombres y las mujeres obesos que rebajan bastantes libras y luego les cuelga la piel, o para las mujeres que han tenido varios embarazos y no logran recobrar la firmeza en su abdomen.
Aunque es una cirugía bastante común y se puede hacer de forma segura con 
cirujanos acreditados y confiables, la abdominoplastia no es recomendable para todo el mundo y desde luego tiene los riesgos de la anestesia y la cirugía que debes discutir con el cirujano.
Debes estar plenamente saludable a la hora de realizártela y debes evitarla si:
Tienes alguna enfermedad del corazón, los pulmones o el hígado
Tienes diabetes
Tienes mala circulación
Tienes problemas de cicatrización, pues la cirugía puede dejarte cicatrices significativas en el abdomen
Piensas tener más hijos después
Aún no has bajado suficiente de peso y planeas seguir perdiendo más peso.
Además, los cirujanos también son muy exigentes en 
la preparación para la cirugía, pues debes dejar de fumar varias semanas antes y después de la cirugía, dejar de tomar algunas medicinas y llevar una alimentación balanceada y saludable. Y no es para menos, éste es un procedimiento quirúrgico con todas las de la ley, y hay que evitar al máximo que corras riesgos.
Por eso, antes de pensar a la ligera en la
abdominoplastia o cirugía plástica del abdomen, infórmate. Si no has intentado dietas, ejercicios y otras técnicas para reducir la panza, no te aceleres, pues esta cirugía debe ser el último recurso para deshacerte de la grasa de tu abdomen.




Doctora Aliza • 

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.

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Remedios caseros para los cólicos menstruales


Remedios caseros para los cólicos menstruales


Cuando estás en “esos días” y el cólico te tiene molesta, sensible y desanimada, los remedios caseros podrían ser tu solución para aliviar el dolor. Y es que no sólo son bastante efectivos, sino que además vienen llenos de mucho amor. Pon en práctica estos remedios caseros para los cólicos menstruales y mímate.
A los períodos menstruales dolorosos también se les conoce como dismenorrea, el término médico mediante el cual se conocen los malestares que vienen con la menstruación. Y decimos “los malestares” pues los cólicos menstruales no es lo único que sienten algunas mujeres cuando les llega su periodo.
Sin embargo, en este artículo vamos a hablar exclusivamente de los cólicos menstruales, también conocidos como 
dismenorrea primaria, pues son el malestar más común en las mujeres, especialmente al inicio y puede disminuir al pasar los años.
¿Por qué se producen los cólicos menstruales? Cuando llega tu período menstrual, el cuerpo libera una sustancia química llamada 
prostaglandina, que se encarga de hacer que los músculos del útero se contraigan para poder expulsar de tu cuerpo el tejido que se forma cada mes para recibir a un óvulo o huevo para que se implante. Cuando el útero se contrae fuertemente, puede oprimir las vasos sanguíneos disminuyendo la administración de oxígeno al músculo de la matriz brevemente, eso causa los dolorosos cólicos menstruales. Al desechar el tejido, sangras.
No hay mucho que puedas hacer para evitar estos dolores, pues son naturales del sistema reproductivo. Aunque sí puedes hacer mucho para aliviarlos, y así poder seguir tu vida con tranquilidad en “esos días” del mes.
Caliéntate. El calor te ayuda a relajar los músculos y así aliviar el dolor. Busca la bolsa de agua caliente, o ponte compresas calientes.
Bebidas calientes. Probablemente tu propio cuerpo te dijo ya que no tiene ganas de tomar una limonada helada. Al contrario, lo que más necesitas es calentarte también por dentro y con algo suave. Una sopa caliente preparada en casa puede ayudarte. O también puedes tomar un té de hierbas o de canela, que además te ayudarán a relajarte físicamente y a suavizar las emociones.
Come ligero. Trata de llevar una alimentación saludable con granos integrales, frutas y verduras, pero limita la sal, la cafeína, las bebidas alcohólicas y el azúcar.
Relájate. Considera la meditación o un masaje.
Sacude el cuerpo y las energías. Aunque no lo creas, el estar activa y hacer ejercicio te puede ayudar a aliviar el dolor de los cólicos. Intenta ir a caminar o hacer tu rutina diaria de ejercicio (aunque sea con menor intensidad). Y si no tienes ánimos para tanto, prueba hacer algunos ejercicios caseros de estiramiento o yoga. Verás que, sin darte cuenta, el dolor se pasará y te sentirás mucho mejor.
Vacía tu vejiga. Cuando llega tu período, vas más al baño que en otros días. Es una costumbre sana que debes mantener. Tan pronto tengas ganas de orinar no te esperes, ve al baño, pues el vaciar tu vejiga te puede ayudar.
Medicamentos. Si el dolor persiste, puedes darte una ayuda extra con algunos medicamentos de venta libre para el dolor como: Acetaminofén (Tylenol, Panadol), Aspirina, Ibuprofeno (Advil, Motrin) y Naproxeno (Aleve, Naprosyn). Tómalas como se indica en las instrucciones y no las mezcles.
Desde luego que si tu cólico o dolor es más fuerte, no se puede aliviar con ninguno de estos remedios caseros ni con los medicamentos de venta libre, si tienes náuseas y o vómito, o te está afectando en tu vida diaria, consulta con tu médico. Podrías necesitar algo más fuerte o un tratamiento médico para dismenorrea secundaria. La dismenorrea secundaria es el dolor menstrual causado por un trastorno en los órganos reproductivos de la mujer que puede deberse , entre otros a: 
endometriosisfibromas uterinosenfermedad inflamatoria pélvica o adenomiosis. Generalmente se inicia al principio del ciclo menstrual y dura más que los cólicos menstruales comunes. El dolor habitualmente no se acompaña ni de náusea, ni de vómito, ni de cansancio, ni de diarrea.
Pero empieza por los remedios caseros, quizá estos podrían ser tu solución. Además, en esos días tienes un permiso oficial para mimarte, ¡aprovéchalo!
 



Doctora Aliza • 

Actualización de un artículo originalmente publicado en el 2009.
Imagen © iStockgpointstudio

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domingo, 1 de marzo de 2015

FOTOS































MISTERIOS GLORIOSOS






 
MISTERIOS GLORIOSOS


(Para recitar antes de cada Misterio del Rosario,
bien completos o en parte)




Por










LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR






Abres la puerta que cerró el pecado,
derrotas a la muerte, traes la Vida
al alma esclavizada, envilecida,
¡la salvación eterna es tu legado!.

Eres el Hijo, el Bienaventurado,
tu deidad ha quedado esclarecida.
¡Te pedimos perdón por tanta herida,
por haberte, Señor, crucificado!.

Muerte y Resurrección es tu doctrina,
evangelio de la felicidad
que en la noche al espíritu ilumina.

¡Bautízanos al sol de la divina
palabra que amanece en caridad
y a disfrutar del bien nos encamina!.








LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR 

A LOS CIELOS





Cumplida tu misión subes al cielo,
mas regresas en cada Eucaristía,
con tu cuerpo y tu sangre, día a día,
alcanzamos la gloria en este suelo.

En nuestro corazón late el anhelo
de volver a tu humana cercanía;
por esta celestial melancolía
florece la esperanza y el desvelo.

Confiamos en Ti, tras tu partida
podemos disfrutar de tu presencia
por palabra que diste en despedida.

¡Acércanos al pan que da la vida,
y en el tiempo final de la existencia
concédenos la paz de tu acogida!.


LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO




Nos envías, Señor, el Ser divino,
el fuego de tu amor y de tu ciencia,
resplandece en la llama tu clemencia
y revelas tu espíritu uno y trino.

Con su luz nos enseña tu camino;
con su sombra, el poder de tu presencia;
es la brisa de eterna providencia
que nos lleva, sin miedo, a tu destino.

El Espíritu Santo es libertad,
esperanza final que nos inflama,
luminaria del bien y la verdad,

fuego sacro de fe y de santidad
en cuyo ardor el alma vive y ama
ungida con divina claridad.







LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA 

A LOS CIELOS




Virgen Santa, por Dios predestinada
a aplastar la cabeza a la serpiente,
regresas al origen, a la fuente,
al templo de tu amor, a tu morada.

Eres, por siempre, Madre Inmaculada,
la cuna del perdón, la confidente,
la intercesora fiel, dulce y clemente,
la amiga celestial, nuestra abogada.

El Dios,  que te eligió y te bendijo,
te eleva en cuerpo y alma de este suelo
a compartir la gloria con su Hijo.

Abrazados al pie del crucifijo
nos llevarás contigo, Madre, al cielo,
porque es tu corazón nuestro cobijo.


LA CORONACIÓN DE LA 

VIRGEN MARÍA

POR REINA Y SEÑORA 

DE CIELOS Y TIERRA




Eres hija del Rey del firmamento,
eres madre del Dios de salvación,
esposa de sublime compasión,
señora de este mundo en ti redento.

Tu corona forjada en sufrimiento
es triunfal testimonio del perdón,
la joya de la nueva religión
anunciada en Antiguo Testamento.

Eres reina en la tierra y en la gloria
por tu fe, por tu amor, por tu inocencia,
porque en ti Dios luchó por la victoria.

Fue tu entrega la causa decisoria
de nuestra redención, de nuestra herencia,
¡tu has renovado el curso de la historia!














 

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